Un material proveniente de las labores de mantenimiento del Caño Clarín encontró una nueva utilidad como símbolo de conservación. Se trata de la escultura ambiental “Colibrí Manglero”, una obra creada para visibilizar la situación de una de las especies más amenazadas de la Costa Caribe colombiana.
La escultura fue entregada formalmente a Parques Nacionales Naturales de Colombia por EECO Colombia S.A.S., en el marco de la conmemoración de los 62 años de creación de la Vía Parque Isla de Salamanca.
La obra busca llamar la atención sobre el Colibrí Manglero (Sapphire-bellied Hummingbird), presentado en el proyecto como una especie endémica de la Costa Caribe colombiana y catalogada en peligro crítico de extinción. Según la información suministrada por EECO, durante un monitoreo reciente realizado en la zona fueron registrados apenas 44 individuos.
Del sedimento a una escultura con propósito ambiental
La particularidad de la obra está en los materiales utilizados para su elaboración. La escultura, realizada por el artista Julio César Londoño Pulgarín, de la Fundación Sócrates, tiene un peso de 130 kilogramos y fue construida mediante el aprovechamiento de 25 kilogramos de sedimentos recuperados de las labores de mantenimiento del Caño Clarín.
Estos sedimentos fueron integrados con cemento enrocador, arena y suelo natural para convertir un material considerado un pasivo ambiental en una pieza con valor cultural, educativo y ecológico.
El proceso busca demostrar que materiales provenientes de actividades de mantenimiento de ecosistemas pueden ser aprovechados mediante tecnologías que permitan darles un nuevo uso y convertirlos en elementos asociados a la conservación.
Una especie clave para el ecosistema de manglar
El Colibrí Manglero ocupa un lugar central en el propósito de la escultura.
De acuerdo con EECO, esta ave cumple un papel como polinizador clave para la regeneración del bosque de manglar, por lo que su conservación está estrechamente relacionada con la protección de estos ecosistemas.
La escultura pretende convertirse así en una herramienta para mantener visible la problemática de la especie entre quienes visitan la Vía Parque Isla de Salamanca y entre las comunidades vinculadas al territorio.
Arte, innovación y conservación
La iniciativa integra investigación, tecnología, economía circular y creación artística en torno a un objetivo de conservación.
EECO señala que el desarrollo está enmarcado en el modelo de quíntuple hélice y en la normativa ambiental colombiana mencionada por la organización, particularmente la Ley 99 de 1993 y la Ley 1549 de 2012.
Más allá de su carácter artístico, la pieza será puesta a disposición de autoridades, academia, comunidad y visitantes como herramienta pedagógica para la educación ambiental.
La apuesta es que el “Colibrí Manglero” funcione como un recordatorio permanente de la necesidad de proteger la biodiversidad y, al mismo tiempo, como ejemplo de cómo la innovación en materiales puede contribuir a procesos de restauración y sostenibilidad en los territorios.
Un nuevo símbolo para Isla Salamanca
Con su instalación en la Vía Parque Isla de Salamanca, la escultura conecta tres elementos: la conservación de una especie amenazada, la protección de los ecosistemas de manglar y el aprovechamiento de materiales provenientes del territorio.
El proyecto plantea así una nueva forma de comunicar la conservación: convertir un material recuperado del ecosistema en una obra que permita contar, a través del arte, la importancia de proteger la biodiversidad del Caribe colombiano.






