¡Mujer, mamá y ejecutiva!

Para ninguna de nosotras es un secreto que la moda a nivel general evoluciona y que en cada temporada las tendencias nos entregan propuestas nuevas para aplicar a nuestros looks del día a día. Sin embargo, algunas de estas tendencias también se agrupan por universos de vestuario u ocasiones de uso y es aquí en donde la moda ejecutiva recibe estos cambios adaptándose con sus prendas básicas e infaltables.

A propósito del mes de mamá que ya se aproxima, quiero contarles un poco lo que la moda ejecutiva ha logrado en todo este recorrido desde algunos looks que heredamos de las abuelas o mamás, y como se ha ido ajustando a la mamá multitarea, a esa mujer contemporánea que necesita comunicar con su imagen y estilo.

Teniendo en cuenta lo anterior, cabe anotar con algo de historia que durante la revolución  francesa la mujer empieza a jugar un papel muy importante con la liberación de sus derechos. Fue hasta el siglo XIX y XX que empezó a incursionar muy poco laboralmente en actividades productivas, de factorías y en el hogar, debido a que los hombres se encontraban en la guerra y estos a pesar de todo eran los proveedores económicos de la casa.

Los límites para ellas seguían presentándose muy cerrados y no podían actuar mucho en temas de política, cultura y sociedad, por lo que sus looks laborales no eran tan importantes. Al contrario de las mujeres de la burguesía, quienes no trabajaban por fuera y tenían un estilo de vida costosa, hogareño, con atuendos muy caros y nada prácticos para un día laboral.

A mediados del siglo XX la moda femenina tiene un cambio muy fuerte y las mujeres que trabajan dejan de vestir muy práctico y útil, para comenzar con cambios significativos representados en la minifalda, los pantalones con trazo suave y el blazer como una prenda unisex. Empieza entonces a hacer partícipe de actividades laborales con un salario fijo y su nuevo rol se ve reflejado en la forma de vestir.

Gracias a diseñadores de la época como Coco Chanel quien incursionó con enteros masculinos en la moda femenina demarcando la cintura y simulando un poco el corsé del siglo XIX y Christian Dior con una evolución en la silueta y nuevas propuestas de vestir, las mujeres empiezan a mostrarse en una línea mucho más ejecutiva o de sastre como también se le conocía en estos tiempos.

La mujer trabajadora siempre ha intentado lucir impecable y estar acorde con su función o rol profesional. Para cada época, sus looks se ven influenciados por las propuestas de diseñadores y marcas que intentan mostrar la moda en este ámbito como algo nada acartonado y lo más importante, que la mujer se vea femenina y no como un objeto sexual.

En la década de los 70, las propuestas de prendas básicas como pantalones bota campana, acompañados de blusas elegantes con lazos en el cuello o corbatas y un blazer ajustado, era lo más popular entre las chicas que ganaban mejores sueldos y quienes ocupaban cargos importantes.

Un movimiento empezó a influenciar, la época de los hippies que proponían mucho color, estampados, rayas, grafías, figuras geométricas, todo adaptado a prendas como minivestidos, chalecos, los mismos pantalones campanas, pañuelos y camisas masculinas con entalle en la cintura.

Entre los años 80 y 90, la moda ejecutiva entra un poco a modernizarse pues ya todo estaba inventado en cuanto a prendas básicas y es aquí donde la mujer empieza a mostrarse a “la moda” con el auge de las siluetas maxi y la incursión del traje con minifalda, evolucionando además en colores atemporales y neutros como el negro, gris y azul oscuro. Las hombreras llegan como protagonistas en compañía de los leggins para combinarse con blazers, y los pantalones son de tiro alto marcados con cinturones llamativos.

Aunque el color predominó mucho en la década de los 80, para las mujeres ejecutivas no era tan aceptado en las compañías pero intentaban ser ellas con el uso de botas de caña alta, medias llamativas o accesorios maxi. Una transición minimalista y tranquila, se veía reflejada en los colores neutros para todos los looks y combinaciones. Aún recuerdo que esta época fue influenciada por nuestras series favoritas como Friends, Merlose Place y Clase de Beverly Hills.

En estas décadas, la mujer ejecutiva también empieza a arriesgarse un poco con el uso de prenda sobre prenda en vestidos, abrigos y camisas. Y aunque el estilo grunge seguía marcando el street style, algunas compañías no permitían el uso de pantalones rotos, pero sí de jeans y camisetas acompañados con blazer para todos los viernes.

Es así como con el pasar del tiempo analizo como la mujer empieza a tomar un papel muy importante en la moda ejecutiva, comprendiendo que su rol profesional también depende mucho de lo que luce. Para los 2000, adopta una transición que le permitía mostrarse mucho más femenina y auténtica, teniendo en cuenta que el traje sastre se llevaba solo para ocasiones especiales y la vida laboral. Aquí la mujer se reinventa con este look y crea su propia versión en una tendencia muy marcada llamada “customización de prendas” con el lema que la ropa es el “reflejo de la personalidad “.

Entrando en la década del 2010 – hasta la fecha, la moda laboral o ejecutiva empieza a mostrar importantes cambios, pues se generan nuevas opciones de looks que salen gracias a un grito desesperado por la mujer de no querer seguir usando el mismo traje entero en colores oscuros, o los vestidos vintage acompañados de tacones con altura media. El regreso de las hombreras y la incursión de los colores neón, les permitía a las ejecutivas del 2010 modernizarse a la par con la tecnología. Aparecen las redes sociales y con este avance, la moda laboral se apoya en el street style que las celebridades e icónicas mujeres del gobierno internacional mostraban en sus perfiles.

En la actualidad, analizo como la moda ejecutiva se lanza a comunicarse con nuevos lenguajes estéticos y las empresas tratan de adaptarlos a su imagen corporativa sin dejar de aplicar las tendencias de moda. Pero también se tiene en cuenta las funciones o dependencias de las compañías, ya que una empresa del sector financiero no podría tener a sus empleada uniformadas como las mujeres de una empresa creativa o de logística.

Sin embargo, si en tu trabajo o empresa no usan uniforme es importante tener en cuenta las prendas básicas o infaltables que toda mujer ejecutiva debe conservar en su armario, renovar o sencillamente adquirir y que no han cambiado mucho en toda la historia de la moda, pues se reinventan en cada temporada. A continuación te enumero las diez  infaltables:

1. La camisa blanca: una prenda favorita por sus múltiples combinaciones. Ella va en dupla perfecta con pantalón, falda, y jean. Según el clima de tu ciudad pueden ser con manga larga, corta o  largo ¾.

2. El traje sastre: el rey o infaltable de esta lita. Un look que permitirá a la mujer ejecutiva proyectar confianza y liderazgo. Podrán usarlo también con falda tipo lápiz en una silueta ni muy ancha ni tan ajustada. Los colores más comunes serán negro, gris, azul turquí y blanco.

3. El vestido negro: es considerado el comodín de la lista, pues su versatilidad es infinita y puedes usarlo solo o con accesorios acordes al lugar de trabajo o incluso acompañarlo con un blazer en el mismo color o en uno que contraste. Su largo debe ser a mitad de la rodilla o máximo cuatro dedos arriba de ella, no debe ser en minifalda y siempre en colores neutros o de otoño.

4. La falda: lápiz o en silueta “línea A”, se debe usar para la moda ejecutiva en un largo prudente arriba de la rodilla, no minifalda, y en color negro. Si eres un poco más arriesgada puedes optar por estampados florales que se neutralicen con el blazer a un solo color.

5. Pantalón de vestir: también se presenta como uno de los consentidos por la moda ejecutiva, ya que su carta de posibles combinaciones es muy amplia desde propuestas casuales hasta formales que se apoya de los diferentes complementos y accesorios para darle este toque diferente. Su largo debe ser el ideal para que no arrastre con el zapato y se recomienda con bota recta en colores como negro, gris, azul turquí, café o en rojo para las más arriesgadas.

6. Jeans: es una prenda que evidentemente no es para todos los días. Por lo general lo usan el viernes acompañado de camisas, tshirt con blazer o blusas elegantes. La idea es que sean clásicos, sin rotos o parches y en colores oscuros.

7. Camiseta blanca o tshirt: tal vez no sea la preferida de muchas mujeres ejecutivas pero les puedo decir que tenerla como comodín puede sacarte de apuros. Ya sea en algodón, con cuello en “V” o redondo y lo más importante que se vea de muy buena calidad.

8. La gabardina: no es una prenda que aplique para todos los climas, de hecho aquí en Colombia, sólo en las ciudades de clima frío pero si recomiendo tenerla en el armario por si a nivel laboral toca desplazarse a estas ciudades o vives en una de ellas. Su corte debe ser sencillo y muy clásico, en colores neutros como negro, café o beige.

9. Tacones stilettos: el zapato ideal para todo tipo de reunión laboral, pues pueden pasar de acompañar un look formal a uno más casual. Son elegantes, sobrios y preferiblemente en colores oscuros, sin embargo, muchas mujeres ejecutivas los prefieren también en colores fuertes para hacer un lindo contraste en la propuesta de vestir.

10. La cartera negra: tener un bolso negro es sinónimo de poder combinarlo con todos los looks ejecutivos. En la actualidad ya no es tan reglamentario que la cartera debe ser igual al color de los zapatos y soy de las que pienso que un bolso o cartera negra, le otorga este toque de elegancia a nuestro vestir.

Ser mujer es un privilegio, y ser una mamá activa laboralmente lo es aún más. Muchas nos desempeñamos profesionalmente mientras atendemos nuestro hogar; otras, además de trabajar, estudian para seguir creciendo y avanzar en sus empresas.

Por eso —y por mucho más— es fundamental lucir siempre impecables. Conocer nuestra figura, nuestros gustos y nuestro estilo de vida nos permite integrar de forma inteligente las tendencias que dictan las pasarelas internacionales y adaptarlas a looks prácticos para el día a día laboral. No importa si eres empresaria, empleada o independiente creativa: en todos los casos, nuestra imagen es, sin duda, nuestra mejor carta de presentación.

 

Y recuerden mujeres, que lo que proyectamos externamente tiene mucha relación con lo que estemos sintiendo en nuestro interior, de nada nos sirve looks ejecutivos costos o bien pensados, si no estamos a gusto con nuestro trabajo o con la actividad que estemos desempeñando. En esta vida todo es una balanza y podemos reinventarnos en compañía con nuestras prendas.

La elegancia es la palabra clave pero tener seguridad, liderazgo y brillar con luz propia, serán ingredientes muy importantes para lucir con altura todos los básicos que les he recomendado. Además tenemos una importante oferta de marcas colombianas que nos ofrecen moda ejecutiva actual con el fin de proyectar una imagen más auténtica pero también en relación con los principios de sostenibilidad.

Tu reto entonces, es llegar a casa y analizar el armario, ubicar estas prendas básicas, organizarlas en una sola sección y el con el resto de prendas definir cuales realmente usas y las que ya pueden pasar a una segunda mano, además con esto ayudas mucho a la moda sostenible. Y tengan siempre presente que el ingrediente más importante para lucir radiante, bella y como toda una líder, es tu sonrisa, pues sonreír incluso en tu lugar de trabajo, permitirá que tu imagen se proyecte positivamente a las personas que te rodean.

 

Gracias por leerme…. 

 

Mónica Escobar- Kymoni

/ diseñadora y blogger de moda / docente con énfasis en mercadeo y comunicación de la moda.

@kymonidesigner

Acerca de Mónica Escobar

Soy Mónica Escobar, conocida como Kymoni. Tengo 44 años y soy diseñadora de moda, blogger, mamá de Juli, docente con énfasis en mercadeo y comunicación de moda, asesora de imagen y styling, y conferencista en temas de moda y emprendimiento. En 2018 fui ganadora del Latina Fashion Blogs Award, otorgado por el portal internacional Cupón de Descuento, y soy embajadora del movimiento Inspiradoras Latam. En 2020 colaboré con la revista People en Español en su sección de moda y belleza, ampliando mi presencia en medios internacionales. Como emprendedora, soy directora creativa de KYMONI, una microempresa fundada en 2011 dedicada al diseño y confección de kimonos y turbantes bajo el sello Turbanteando con Kymoni. Estas piezas llegaron a mi vida a raíz de un proceso médico y, con el tiempo, se transformaron en el producto insignia de mi marca y en un elemento esencial de mi identidad personal y profesional. Mi blog ¡KYMONI… Tras los pasos de la moda!, activo desde hace 14 años en la plataforma Blogger y vinculado desde 2013 a la revista Aló Digital en su sección Blogs, es un espacio donde comparto contenidos sobre tendencias, belleza, ferias de moda, fashion weeks nacionales e internacionales, así como sobre diseñadores colombianos y nuevas promesas del sector. Todo con un propósito claro: apoyar, visibilizar y promover la moda colombiana desde una mirada consciente y sostenible. Amante de la cultura oriental por mi ascendencia filipina, del arroz, los turbantes, el estilo africano, las editoriales de moda, el arte y las tradiciones de mi país, encuentro en estos elementos una fuente constante de inspiración para mis creaciones. Actualmente soy columnista de moda en la Revista Soon y en Los Tips de Kika Rocha, además de colaborar como invitada en diversas revistas nacionales con artículos sobre tendencias y ferias de moda. También represento a Colombia en la Red de Mujeres Blogueras por el Mundo. En 2019, Pinterest Latam me reconoció como una de las hispanas más influyentes durante el Mes de la Hispanidad. Mi vida está en constante movimiento: me defino como una mujer multitask que trabaja, escribe, diseña, emprende, viaja y ama con pasión todo lo que hace. Una frase de mi autoría que define a las mujeres que se atreven a ser auténticas: “Defiende tu estilo, aunque muchos no lo compartan. Es preferible eso a convertirte en una copia más.” Instagram: @kymonidesigner

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