Este sábado 29 de agosto, el Zoológico de Barranquilla reunió dos noticias profundamente conectadas: el nacimiento de ‘Milagro’, una nueva cría de paujil de pico azul, y el renovado impulso al proyecto del nuevo Zoológico Metropolitano de Barranquilla, concebido bajo estándares internacionales y con una misión central: contribuir a la conservación de nuestra biodiversidad.
Durante su visita, el ministro Arjona bautizó a ‘Milagro’ y manifestó su interés y compromiso para que el proyecto se convierta finalmente en una realidad. A la jornada se sumaron el vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo; la gerente de Ciudad de Barranquilla, Ana María Aljure; el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano; autoridades ambientales y representantes del Consejo Directivo de la Fundación.
‘Milagro’: cuando un zoológico contribuye a salvar una especie
‘Milagro’ es una hembra de paujil de pico azul (Crax alberti), especie endémica de Colombia y en peligro crítico de extinción.
Su nacimiento es el resultado de años de trabajo de la Fundación. Desde 2018, la institución desarrolla acciones para su conservación y, ante la dificultad de encontrar ejemplares en vida silvestre, puso en marcha un programa de reproducción. En 2023 logró reproducir por primera vez la especie y, con ‘Milagro’, ya son ocho las crías nacidas en el Zoológico.
El ministro escogió el nombre ‘Milagro’ como un mensaje de esperanza para una especie cuya supervivencia requiere esfuerzos de conservación, tanto en la naturaleza como bajo cuidados profesionales .
El segundo ‘milagro’: un nuevo Zoológico para la conservación
El nacimiento de ‘Milagro’ plantea también una pregunta de futuro: ¿cómo garantizar que el Zoológico pueda seguir contribuyendo a la conservación de especies amenazadas durante las próximas décadas?
Después de más de 70 años en su actual ubicación, las condiciones físicas del predio limitan el desarrollo de una institución capaz de responder plenamente a los retos actuales de bienestar animal, conservación de la biodiversidad, educación e investigación.
La respuesta es construir un nuevo Zoológico Metropolitano, concebido como un centro de conservación, conocimiento y conexión con la naturaleza, con estándares internacionales y servicios complementarios que contribuyan a garantizar la sostenibilidad de su operación.
Hoy existen condiciones concretas para avanzar: el Grupo Argos ha manifestado su voluntad de ceder un predio de aproximadamente 48 hectáreas en inmediaciones de la Cienaga de Mallorquín; la Alcaldía de Barranquilla ha expresado su disposición para financiar los estudios de factibilidad y el plan maestro de diseño; y el Ministerio de Ambiente se comprometió a acompañar y articular el proceso.
El llamado: pasar de la voluntad a la acción
Ante este nuevo escenario, la Fundación celebra que el Gobierno Nacional, a través del Ministro de Ambiente, haya asumido el liderazgo para lograr una articulación público privada que permita iniciar cuanto antes la estructuración del nuevo Zoológico Metropolitano.
La urgencia es también de corto plazo. El Zoológico actual enfrenta un déficit financiero creciente, que amenaza la sostenibilidad de su operación. Por ello, la Fundación considera indispensable avanzar simultáneamente en la estructuración del nuevo Zoológico y en un mecanismo de financiación que permita mantener el actual abierto al público durante la transición.
Una apuesta de ciudad por la biodiversidad
Para la Fundación, el nuevo Zoológico Metropolitano debe entenderse como una inversión estratégica para Barranquilla y el Caribe, alineada con las apuestas de turismo, cultura, educación, ciencia y sostenibilidad de la ciudad.
«Un Zoológico de nueva generación no es solamente un lugar para ver animales. Es una institución que puede conservar especies, generar conocimiento, educar para la protección de la naturaleza y conectar a las personas con la biodiversidad. Barranquilla necesita un proyecto como este y el Zoológico necesita que la ciudad y el país lo hagan posible», señaló Farah Ajami, Directora Ejecutiva de la Fundación.
‘Milagro’ es, en ese sentido, mucho más que una cría: es una muestra concreta de lo que puede lograr un zoológico cuando su trabajo está orientado a la conservación.
«Si seguimos logrando que nazcan paujiles de pico azul y este polluelo consigue que finalmente hagamos realidad el nuevo Zoológico Metropolitano, podríamos estar frente a un doble milagro», concluyó Ajami.
El primer milagro ya nació. Ahora hagamos posible el segundo.





