Más de 10.200 hectáreas de ecosistemas estratégicos fueron salvadas del fuego gracias a la labor de las Brigadas Forestales Comunitarias, una iniciativa conjunta del ministerio de Ambiente y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que culminó su primera fase con resultados contundentes en la prevención y respuesta ante incendios forestales.
Durante el proyecto ‘Colombia Resiliente: preparación y acción anticipatoria ante el Fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur)’ se conformó la Red Nacional de Brigadas Forestales, que operó en 80 municipios de 23 departamentos del país, con una inversión de 20 mil millones de pesos destinados a capacitación, dotación tecnológica y fortalecimiento comunitario.
En total 1.120 brigadistas comunitarios (534 mujeres y 586 hombres) fueron formados y equipados para actuar en la vigilancia, reporte, verificación y primera respuesta ante emergencias por fuego. Estas brigadas lograron controlar 115 conatos de incendio y generaron más de 32.145 reportes, consolidándose como un eje clave en la estrategia nacional de prevención.
Cada brigada fue dotada con tecnología de punta: 80 drones operados por 160 personas capacitadas, radios de comunicación, binoculares, sopladoras, batefuegos, bombas de espalda y elementos de protección personal para actuar en terrenos de difícil acceso. Además, se desarrolló el ‘morral de la prevención’, una herramienta metodológica para sensibilizar y capacitar a las comunidades en la prevención de incendios forestales.
Capacidades instaladas
De acuerdo con la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Lena Estrada Añokazi, “gracias a este proyecto, hoy contamos con 80 brigadas forestales comunitarias activas, integradas por más de mil brigadistas formados y equipados para proteger nuestros ecosistemas. Son hombres y mujeres dispuestos a salvaguardar áreas estratégicas del país frente a los incendios forestales que se presentan en el territorio y que mayoritariamente son generados por manos humanas. Estas brigadas representan el trabajo conjunto entre comunidades y gobierno para la defensa del ambiente”.
Por su parte, Jimena Puyana, gerente de Ambiente y Desarrollo Sostenible del PNUD, afirmó: “La realidad de los incendios forestales en Colombia es alarmante: han arrasado más de 219.900 de hectáreas durante el 2024, muchas de ellas en zonas de alta biodiversidad ecosistémica. Esta situación exige fortalecer a las comunidades e implementar junto a ellas estrategias efectivas para prevenir, actuar y proteger los territorios de manera oportuna y coordinada”.
“Aunque el proyecto llega a su fin, el proceso continúa, dejando capacidades instaladas y una red activa de brigadas con herramientas y conocimientos que permitirán dar continuidad a la prevención y gestión local de incendios, en articulación con las entidades e instancias del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres”, agregó.
Los departamentos que cuentan hoy con brigadas activas son: San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Bolívar, Magdalena, Antioquia, Boyacá, Huila, Cesar, La Guajira, Tolima, Santander, Bogotá, Putumayo, Caquetá, Guaviare, Guainía, Córdoba, Sucre, Meta, Casanare, Vichada, Chocó, Cauca y Nariño.
Las brigadas comunitarias se consolidan como un eslabón vital en la protección ambiental, y su experiencia abre camino a modelos replicables en otras regiones del país y del mundo.

