Por Redacción Revista Soon
Lo que comenzó con unas prendas prestadas, mucha creatividad y el deseo de seguir actuando terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos digitales más queridos de habla hispana. Detrás de Letty y Nicco están Yeimy y Adolfo, una pareja de actores colombianos que encontró en las redes sociales un nuevo escenario para hacer reír, emocionar y conectar con millones de personas alrededor del mundo.
En conversación exclusiva con Revista Soon, los creadores de estos entrañables personajes hablaron sobre sus inicios, el inesperado éxito que alcanzaron en TikTok, su relación con el universo de Yo soy Betty, la fea y los proyectos que hoy los mantienen soñando en grande.
Una idea que nació sobre un escenario
Antes de convertirse en creadores de contenido, Yeimy y Adolfo ya vivían del teatro. Todo comenzó cuando preparaban una actividad de teatro empresarial y una colega les sugirió interpretar una versión de Betty y Nicolás.
Con ropa prestada por sus familiares lograron construir los personajes y la respuesta del público fue inmediata. Aquella experiencia sembró la semilla de lo que tiempo después se convertiría en Letty y Nicco.
Sin embargo, fue la pandemia la que cambió definitivamente el rumbo de sus carreras. Con los teatros cerrados y sin presentaciones presenciales, decidieron abrir una cuenta en TikTok, motivados por la hermana de Yeimy. Lo que parecía un experimento terminó convirtiéndose en una comunidad de millones de seguidores.
«Nunca comenzamos este proyecto buscando la fama. Lo hicimos porque queríamos seguir actuando y seguir contando historias», recuerdan.
Una pareja dentro y fuera de cámaras
La química que el público percibe en cada video no es casualidad. Yeimy y Adolfo llevan casi once años construyendo una vida juntos y aseguran que esa complicidad es el verdadero secreto detrás de sus personajes.
Más que esposos, se consideran un equipo creativo. Escriben juntos, producen, graban, editan y toman cada decisión como pareja.
Esa conexión, afirman, es la razón por la que miles de personas sienten que Letty y Nicco son auténticos.
«No es una actuación. Somos amigos, compañeros y disfrutamos trabajar juntos todos los días.»
El video que cambió sus vidas
Aunque han publicado cientos de videos, hubo uno que marcó un antes y un después.
Se trata del popular baile «El Rengo», un contenido espontáneo que superó los 60 millones de reproducciones y los sorprendió incluso a ellos.
La experiencia les dejó una gran enseñanza: en redes sociales no siempre triunfa la producción más elaborada, sino aquella que nace desde la naturalidad.
Para ellos, el verdadero éxito está en disfrutar lo que hacen y permitir que el público conecte con esa autenticidad.
El cariño del elenco de Betty, la fea
Uno de los momentos más emocionantes de su carrera llegó cuando comenzaron a compartir con los actores originales de Yo soy Betty, la fea.
Durante los eventos de lanzamiento de Betty, la fea: La historia continúa, organizados por Amazon Prime Video, tuvieron la oportunidad de conocer a Ana María Orozco, Julián Arango, Mario Duarte y otros integrantes del elenco.
Incluso, Ana María Orozco les envió un mensaje que aún conservan con mucho cariño, agradeciéndoles por hacer parte del universo de Betty.
Pero quizá el reconocimiento que más los conmovió vino de la familia de Fernando Gaitán.
«Mi papá los amaría», les expresó una de sus hijas.
Una frase que, según cuentan, jamás olvidarán.
Más que una imitación
Aunque la inspiración nació de Betty y Nicolás, Yeimy y Adolfo tenían claro que no querían quedarse en una simple copia.
Su propósito siempre fue construir una versión propia, respetando la esencia de aquellos personajes que marcaron la televisión colombiana, pero adaptándolos al lenguaje, las situaciones y el humor de la actualidad.
Ese equilibrio ha sido, quizás, el mayor reto de estos años.
¿Qué pasaría si Letty y Nicco llegaran a Ecomoda?
Entre risas, responden que sería un auténtico caos.
Están convencidos de que Letty no permitiría que Armando Mendoza le hablara como lo hacía con Betty y que rápidamente pondría límites.
Eso sí, reconocen que difícilmente podrían salvar las finanzas de Ecomoda.
Lo suyo, dicen, sería grabar TikToks con el Cuartel de las Feas, llenar la oficina de risas y ver a Nicco intentando conquistar a la inolvidable Peliteñida.
Los sueños continúan
Lejos de pensar en nuevos personajes, Yeimy y Adolfo quieren seguir fortaleciendo el universo de Letty y Nicco.
Entre sus principales proyectos está impulsar su canal de YouTube, donde esperan mostrar una faceta mucho más personal, compartir el detrás de cámaras y acercar aún más a su comunidad al proceso creativo que existe detrás de cada video.
Su objetivo sigue siendo el mismo que tuvieron desde el primer día: regalar momentos de alegría.
La autenticidad como bandera
Después de conquistar millones de reproducciones, viajar por diferentes países y convertirse en referentes del entretenimiento digital, Yeimy y Adolfo aseguran que el verdadero secreto nunca ha cambiado.
Ser ellos mismos.
Para la pareja, los seguidores conectan con las personas, no con los personajes perfectos.
Por eso nunca han intentado aparentar algo que no son.
Hoy continúan respondiendo mensajes, compartiendo con su comunidad y recordando que la fama jamás debe hacer olvidar la sencillez.
Un mensaje para los lectores de Revista Soon
Antes de despedirse, Yeimy y Adolfo enviaron unas palabras a quienes siguen su trabajo y a todos los lectores de Revista Soon.
Agradecieron el cariño que reciben diariamente y aprovecharon para invitar a quienes tienen un sueño guardado a dar el primer paso.
Porque si algo ha demostrado su historia es que las oportunidades pueden aparecer donde menos se esperan.
Un escenario improvisado, una aplicación que apenas comenzaban a conocer y el deseo de seguir haciendo lo que aman fueron suficientes para construir uno de los proyectos de humor más exitosos de las redes sociales.
Y mientras Letty y Nicco continúan regalando sonrisas, Yeimy y Adolfo siguen demostrando que detrás de cada personaje inolvidable siempre existe una historia real, hecha de amor, perseverancia y mucho talento.






