Bolívar 2040: El plan que puede cambiarlo todo y convertir al departamento en potencia regional

Con una visión compartida y una meta clara: transformar Bolívar en un territorio competitivo, sostenible e inclusivo, se presentó el Plan Regional de Competitividad Cartagena y Bolívar 2025–2040, una hoja de ruta que proyecta el desarrollo económico, social y ambiental del departamento hacia los próximos 15 años.

La iniciativa, liderada por la Cámara de Comercio de Cartagena, en articulación con la Cámara de Comercio de Magangué, la Gobernación de Bolívar y la CRC Bolívar, reunió en Santa Cruz de Mompox a alcaldes de todo el departamento en un encuentro decisivo para alinear voluntades, construir consensos y priorizar proyectos estratégicos que generen impacto real en los territorios.

Este plan es el resultado de un proceso participativo que integró a autoridades locales, sector privado, academia y sociedad civil. Su objetivo: consolidar un modelo de desarrollo sostenible e inclusivo, con acciones concretas para cerrar brechas, fortalecer sectores productivos, impulsar la innovación, mejorar la conectividad y garantizar bienestar para las comunidades.

Durante la jornada, se destacó la urgencia de articular esfuerzos entre los actores territoriales para acelerar la ejecución de iniciativas que transformen la vida de los bolivarenses. “Desde la Cámara de Comercio de Cartagena seguiremos siendo un puente para conectar voluntades, movilizar capacidades y acompañar iniciativas que construyan un futuro más competitivo para nuestra región”, afirmó Andrea Piña Gómez, presidenta ejecutiva de la entidad.

La socialización del plan marca el inicio de una nueva etapa: la implementación de proyectos de alto impacto que diversifiquen la economía regional, fortalezcan sectores estratégicos como el turismo, la agroindustria, la logística y la economía naranja, y posicionen a Bolívar como un destino atractivo para la inversión nacional e internacional.

Además, se plantean mecanismos de seguimiento, evaluación y ajuste que permitirán mantener el rumbo del plan frente a los desafíos del contexto global, garantizando que las metas trazadas se traduzcan en resultados tangibles para el territorio.

Bolívar 2040 ya no es una promesa: es una ruta clara, consensuada y lista para ejecutarse. El reto ahora está en la voluntad política, la articulación institucional y el compromiso ciudadano para convertir esta hoja de ruta en una transformación real.

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