El Carnaval de Barranquilla y el SENA están forjando una alianza sin precedentes que va más allá de los bailes y las festividades, es un resurgimiento cultural y económico en marcha. En este emocionante capítulo, 25 Hacedores de la fiesta más emblemática de Colombia están dando sus primeros pasos como Técnicos en Ejecución de la Danza.
Este emocionante viaje comenzó en una feria de servicios en el Nodo de Industrias Creativas el 20 de mayo. Una reunión de mentes creativas y directores de grupos marcó el inicio de una colaboración que trasciende el escenario, en busca de fortalecer las raíces folclóricas y avivar la economía de los hacedores del Carnaval.
Jacqueline Rojas Solano, directora del SENA regional Atlántico, describe el propósito de esta asociación única: «La alianza SENA – Carnaval S. A. S. está destinada a certificar las competencias laborales, fortalecer el conocimiento y las técnicas de los Hacedores del Carnaval. Queremos impulsar su ingenio, creatividad y talento».
Sandra Gómez, gerente del Carnaval S. A. S., destaca la importancia de este enlace: «Para el Carnaval es crucial brindar esta formación en colaboración con el SENA a nuestros Hacedores, para impulsar su conocimiento y sus proyectos».
Jefferson Villareal, beneficiario del programa Ejecución de la Danza, comparte su gratitud y entusiasmo: «Estoy emocionado por esta oportunidad que el SENA nos brinda. Como Hacedores del Carnaval de Barranquilla, estamos listos para aprender y sumergirnos en la danza».
Durante dos trimestres, estos aprendices recibirán competencias técnicas y transversales en el Nodo de Industrias Creativas en Barrio Abajo. Su formación culminará en diciembre, cuando se espera que obtengan su certificación como técnicos.
Además, el 15 de agosto está programada una jornada especial para aquellos hacedores que aún no han recibido información sobre esta colaboración. Una oportunidad para explorar el abanico de servicios que el SENA ofrece en formación, empleo, emprendimiento y certificación de competencias laborales.
Esta alianza no solo revitaliza la danza, sino que también impulsa el desarrollo económico, social y técnico de la comunidad artística y del país en general. Un paso firme hacia un Barranquilla más vibrante, culturalmente enriquecido y económicamente fortalecido.

