En los últimos meses, el mundo ha sido testigo de la revolución generada por la inteligencia artificial generativa. ChatGPT, una potente IA capaz de producir textos, mantener conversaciones y escribir código de programación, ha impactado a más de 100 millones de usuarios desde su lanzamiento en noviembre del año pasado. Su velocidad sorprendente y respuestas «humanas» han dejado una marca indeleble en diversos ámbitos.
Las reacciones ante esta novedad han sido diversas. Algunos creen que se trata de una solución universal, capaz de resolver cualquier problema como por arte de magia. Otros, en cambio, son más cautelosos y recuerdan cómo se negó el poder transformador de Internet en sus primeros días. La realidad, según Evandro Armelin, responsable de Data y Analytics en NTT DATA Americas, se encuentra en un punto intermedio: la inteligencia artificial no dominará el mundo, pero tampoco será una moda pasajera.
Indudablemente, esta tecnología ha cambiado y seguirá cambiando la forma en que trabajamos, nos comunicamos, estudiamos, nos entretenemos e incluso realizamos actividades cotidianas. ¿Cómo debemos abordar este desafío? Expertos sugieren algunas perspectivas clave. En primer lugar, es crucial familiarizarnos con esta tecnología, adquirir conocimientos sobre ella, comprender sus alcances y limitaciones, y establecer expectativas realistas sobre lo que puede y no puede hacer. Desmitificar la incertidumbre a través de preguntas fundamentales nos ayudará a prepararnos mejor para el futuro. Los líderes de las organizaciones deben asegurarse de que todos los miembros de sus equipos reciban la formación adecuada.
Lina Bello, Directora de Data & Analytics en NTT DATA Colombia, destaca la relevancia creciente de la inteligencia artificial en entornos corporativos y cómo se ha vuelto accesible para diversos tipos de usuarios. Sin embargo, subraya la importancia de utilizarla de manera responsable y aprovecharla en beneficio de la eficiencia, la mejora de la experiencia del cliente y el aumento de las ventas.
Además, es fundamental mantener una perspectiva humana en mente. A mediano y largo plazo, muchas tareas manuales podrán ser automatizadas, pero otras seguirán siendo desempeñadas por seres humanos, con el apoyo de la inteligencia artificial. Esto da lugar a un nuevo concepto de «equipo de trabajo» en el que se valora la capacidad humana de comprender problemas, desarrollar empatía e imaginar soluciones. Los modelos de lenguaje carecen de la autonomía necesaria para tomar decisiones éticas o morales, y no garantizan al 100% la veracidad y precisión de las respuestas que generan.
La inteligencia artificial generativa no debe ser vista como una tecnología aislada, sino como una integrada en todos los procesos, funciones y herramientas de una organización. Aquellas empresas que sean capaces de aprovechar su potencial inmenso estarán preparadas para el futuro y se mantendrán en el mercado, mientras que las que no lo hagan se quedarán inevitablemente rezagadas.

