Hoy, nuestra solidaridad está con quienes enfrentan las consecuencias de la emergencia nacional

La Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional (Fitac) expresa su solidaridad con las familias, trabajadores y empresas afectadas por el sismo de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, con epicentro en cercanías de San José del Palmar, Chocó. Nuestro acompañamiento se dirige de manera especial a Buenaventura, el Valle del Cauca y el Eje Cafetero, y a las seccionales y afiliados que hoy sostienen la operación en condiciones excepcionalmente difíciles.

El punto crítico de la cadena es hoy el acceso terrestre al Pacífico. El Ministerio de Transporte habilitó el corredor Buga-Buenaventura con paso a un carril, pero nuevos deslizamientos obligaron a cerrarlo nuevamente por seguridad. Persisten cierres totales entre los kilómetros 50 y 55 y en los PR 58+700, 69+200 y 69+600, así como en la vía Cali-Loboguerrero, mientras la concesión Camino del Pacífico adelanta la remoción de material y la evaluación de taludes. En consecuencia, la vía no se encuentra habilitada para vehículos de carga de comercio exterior.

La infraestructura portuaria, en cambio, resistió el sismo sin daños estructurales mayores, aunque la operación dista de estar normalizada. Los buques siguen siendo atendidos, pero los patios y depósitos de contenedores de Buenaventura permanecen con afectaciones mientras avanzan las inspecciones, con el consiguiente impacto en trámites documentales y liberaciones. Las terminales, además, han restringido la recepción de ciertas cargas.

Dado que Buenaventura moviliza cerca de la mitad de los contenedores de comercio exterior del país, este cuadro genera un efecto en cadena sobre toda la operación nacional: represamiento de importaciones, demoras en las entregas al interior, exportaciones detenidas, retrasos en trámites y liberaciones, incumplimiento de itinerarios y una presión creciente sobre tiempos de almacenamiento, demoras y sobrecostos. El redireccionamiento hacia Cartagena y Santa Marta, que no reportan interrupciones relevantes, enfrenta además una escasez severa de vehículos de carga, por lo que no constituye una solución de corto plazo.

En el frente normativo, el Gobierno Nacional divulgó un proyecto de decreto que suspendería, entre el 10 de agosto y el 10 de septiembre de 2026, determinados términos de los procedimientos aduaneros en las Direcciones Seccionales de Pereira, Armenia, Manizales, Buenaventura y Quibdó, y en la Dirección Seccional de Aduanas de Cali, además de plazos especiales transitorios y la eventual inclusión de otros municipios que certifique la UNGRD. Fitac hace seguimiento permanente a su expedición definitiva y comunicará oportunamente su alcance.

Entre tanto, invitamos a nuestros afiliados a documentar con rigor cada afectación en tiempos, sobrecostos y cargas inmovilizadas, a mantener comunicación anticipada y transparente con importadores y exportadores, a consultar únicamente fuentes oficiales sobre el estado de los corredores y a reportar a la Federación las novedades críticas de su operación, insumo de nuestras gestiones ante la DIAN, la ANI, el Ministerio de Transporte y la Superintendencia de Transporte.

A los usuarios de comercio exterior les decimos con franqueza: esto no es un retraso administrativo, es una emergencia nacional. Detrás de cada contenedor represado hay agentes de aduanas, agentes de carga, depósitos y transportadores trabajando entre vías cerradas, pérdidas y tragedias personales. Pedimos comprensión y disposición para renegociar plazos: la normalización será gradual. Fitac mantendrá informada a la comunidad logística.

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