Cartago celebra el Reinado Nacional del Bordado 2026 con protagonismo del Caribe colombiano

El Reinado Nacional del Bordado, Calado y Tejido, que se convierte en tradición arte, cultura y moda viva en Colombia.

Mi país es reconocido a nivel del mundo porque es la cuna de los reinados que celebran la belleza y otros que exaltan la cultura, sin embargo, de la numerosa lista, solo uno, a mi parecer y juicio crítico, está logrando algo mucho más poderoso: convertir un oficio ancestral en protagonista.

En el corazón del Norte del Valle del Cauca, donde las agujas y tamboras nos cuentan historias y cada puntada guarda la memoria de generaciones enteras, se realiza el Reinado Nacional del Bordado, Calado y Tejido, un evento liderado por la agencia de modelos y reinas Imagen Class, apoyado por la Alcaldía Municipal y que rinde homenaje a una de las expresiones artesanales más importantes del país.

Cartago, reconocida como la cuna del bordado colombiano, se prepara una vez más para vestirse de tradición, arte y cultura al recibir a las candidatas del Reinado Nacional del Bordado, Calado y Tejido, que se llevará a cabo del 7 al 9 de agosto en el marco de las tradicionales ferias y la celebración del aniversario de la ciudad.

Durante estos días, jóvenes representantes de diferentes regiones del país se darán cita en este importante certamen, que se ha consolidado como una plataforma para exaltar y visibilizar el patrimonio cultural que se construye puntada a puntada, con paciencia, creatividad y un profundo amor por las raíces colombianas.

Más que una competencia de belleza, este reinado se convierte en un homenaje a las mujeres artesanas y a las técnicas ancestrales que han dado identidad a Cartago y al norte del Valle del Cauca. Las franquicias regionales continúan disponibles y las organizaciones interesadas en participar tendrán plazo hasta el próximo 25 de junio para inscribir a sus candidatas.

Entre las regiones que ya cuentan con candidatas oficialmente inscritas se encuentran Tolima, Eje Cafetero, Santiago de Cali, Valle del Cauca, Norte del Valle, Paisaje Cultural Cafetero, Pereira, Risaralda y Quindío. Asimismo, esta edición se distingue por la participación de representantes de la Costa Caribe, con candidatas provenientes de Santa Marta y del departamento del Cesar.

Sarita Navarro – Niña Valle 2026

Precisamente desde el Cesar llega Isabel Argüelles Bravo, una joven que destaca por su belleza caribeña, su estilo auténtico y una imagen que ya se ha convertido en parte de su marca personal. Modelo y creadora de contenido, Isabel siente una profunda pasión por el mundo de los certámenes de belleza y las pasarelas de moda.

Entre sus principales logros sobresale su participación en importantes eventos de moda de su región, así como su trabajo con reconocidas marcas nacionales, experiencias que han fortalecido en ella valores como la disciplina, la constancia y la confianza en sí misma.

Sobre su motivación para participar en este certamen, Isabel asegura que desea representar no solo la belleza femenina, sino también el talento, la creatividad y el compromiso de las jóvenes que mantienen viva la tradición de este arte ancestral, convirtiéndose en embajadoras de un legado cultural que trasciende generaciones.

Conversé con el representante de la señorita Santa Marta, quien nos contó más detalles de su candidata, se trata de Bregeth Diaztagle Castro, Técnica en Administración, profesional en Biotecnología y modelo. Apasionada por las danzas folclóricas y el bienestar animal, también desarrolla una importante labor social junto a la Fundación Camaleón, apoyando a personas con discapacidad en el descubrimiento y fortalecimiento de sus talentos.

Le pregunté que la había motivado a participar en el Reinado Nacional del Bordado y su motivación nace de la admiración que siente por las tradiciones y expresiones culturales de Colombia. Para ella, el bordado representa historia, identidad y creatividad, valores que desea exaltar desde esta plataforma.

Además, considera que su participación es una oportunidad para visibilizar tanto a Santa Marta como a Cartago, promoviendo el turismo, el patrimonio artesanal y el valor del bordado, el calado y el tejido. A través de esta experiencia, espera inspirar a otras mujeres a creer en sus capacidades y sentirse orgullosas de sus raíces.

La presencia de estas delegaciones refleja el crecimiento y la proyección nacional del certamen, que gracias a su impacto y reconocimiento ha logrado extender su alcance a diversas regiones del país, consolidándose como una plataforma que exalta y promueve las tradiciones artesanales de Colombia.

Hablar de esta Cartago, es hablar de maestras artesanas. Durante décadas, miles de mujeres han convertido el bordado, el calado y el tejido en una fuente de identidad, desarrollo económico y legado familiar. No es casualidad que la ciudad sea reconocida nacionalmente por sus prendas artesanales, sus guayaberas caladas, sus vestidos bordados y las técnicas transmitidas de generación en generación.

Y más que un concurso de belleza, este reinado se ha consolidado como una plataforma cultural que pone en valor el trabajo de las artesanas cartagüeñas y de quienes mantienen vivo uno de los patrimonios textiles más importantes de Colombia. En cada desfile, en cada traje típico y en cada presentación, las candidatas se convertirán en embajadoras de una tradición que trasciende la moda para convertirse en identidad.

Lo que más me inspira de este evento es que demuestra cómo la artesanía sigue teniendo un lugar privilegiado en el universo de las tendencias y la moda contemporánea. En una época dominada por la producción masiva y la inmediatez, el bordado hecho a mano representa exactamente lo contrario: tiempo, dedicación, exclusividad y autenticidad.

Además este año tengo el gusto de ser parte del equipo de trabajo como la persona encargada de ayudarles a elevar su imagen y utilizarla como esa herramienta de comunicación poderosa.

Cada flor bordada, cada calado y cada detalle elaborado por las artesanas es una declaración silenciosa de resistencia cultural, es la prueba de un trabajo manual hermoso, pero también significativo, un verdadero ecosistema cultural. Talleres familiares, marcas especializadas, museos y proyectos de preservación, trabajan constantemente para garantizar que este conocimiento no desaparezca y continúe inspirando a nuevas generaciones.

Por eso, el Reinado Nacional del Bordado, Calado y Tejido no solo celebra la belleza de sus candidatas, conmemora y exalta las manos que bordan, las mujeres que enseñan este arte milenario de las familias que preservan el oficio y de una ciudad que ha decidido convertir su herencia textil en motivo de orgullo nacional.

Porque mientras el mundo busca constantemente lo nuevo, Cartago, la cuidad conocida como “El Sol más ardiente de Colombia”, nos recuerda que algunas de las tendencias de los bordados y tejidos más valiosos, ya existen desde generaciones atrás y continúan reflejándose puntada tras puntada.

Aquí radica su verdadero encanto: en demostrar que la tradición nunca pasa de moda.

 

Gracias por leerme,

 

Att

Mónica Escobar “Kymoni”

@kymonidesigner