La campaña tiene como objetivo sensibilizar a las comunidades sobre la importancia de adoptar comportamientos responsables con el medio ambiente, invitando a los fieles a reemplazar el uso de la palma de cera durante las celebraciones litúrgicas, especialmente el Domingo de Ramos. En su lugar, se promueve el uso de plántulas que posteriormente puedan ser sembradas, contribuyendo así a la restauración ecológica y al cuidado de la naturaleza.
Asimismo, la iniciativa hace un llamado a evitar la comercialización y consumo de especies silvestres como la iguana y la hicotea, cuya captura y tráfico aumentan en esta época del año, poniendo en riesgo su supervivencia y el equilibrio de los ecosistemas.



