La desigualdad étnica en Colombia sigue siendo una realidad que atraviesa el empleo, la educación, la representación política y los espacios de decisión. Según cifras del DANE, entre febrero de 2024 y enero de 2025, la tasa de desempleo en las comunidades afrodescendientes y palenqueras alcanzó el 12,9 %, una brecha considerable frente al 9,9 % de la población no étnica. Las mujeres afrodescendientes son las más afectadas: su participación laboral es menor y el acceso a empleos formales sigue siendo limitado.
A esto se suma una baja presencia afrodescendiente en los espacios de poder dentro del Estado colombiano. Un análisis de la Corporación Colegio de Abogados Afrodescendientes muestra que menos del 1 % de los cargos directivos y de decisión en las instituciones públicas están ocupados por personas afro, lo que refleja una exclusión estructural que no ha sido superada.
En el marco del Día Internacional de la Raza, el abogado y líder afrodescendiente Jorge Iván Mina Lasso, director ejecutivo de la Corporación, hizo un llamado a fortalecer las políticas públicas con enfoque étnico y territorial, que garanticen la participación y el acceso equitativo de las comunidades afrocolombianas a los espacios de poder, educación y empleo.
“Es urgente avanzar en políticas públicas que permitan cerrar las brechas históricas. Se necesitan más becas y créditos condonables para estudiantes afrodescendientes, así como un verdadero seguimiento a la gestión de la Dirección de Asuntos para Comunidades Negras del Ministerio del Interior, que debe responder a las necesidades de más de 420 consejos comunitarios en todo el país. También deben impulsarse acciones desde el Ministerio de Agricultura y la Agencia Nacional de Tierras que garanticen oportunidades reales en el campo para las comunidades afrocolombianas”, afirmó Mina.
El Director recordó que esta exclusión no es reciente, sino una deuda histórica que se arrastra desde hace décadas. Remembrando la vida constitucional de la República en los siglos XX y XXI, señaló que acceder a un cargo de poder, dirección o mando ha sido en la mayoría de los casos resultado de coyunturas políticas más que de una apuesta sostenida por la inclusión.
Y es que en toda la historia del país, solo 15 afrocolombianos han ocupado ministerios, entre ellos Manuel Mosquera Garcés, Adán Arriaga Andrade, Joaquín Vanín Tello, Nazly Lozano Eljure, Paula Marcela Moreno, Luis Gilberto Murillo, Carmen Inés Vásquez, Mabel Gisela Torres, Angélica Mayolo, María Isabel Urrutia, Aurora Vergara, Ángela Olaya, Francia Márquez y Carlos Rosero. Una cifra que, aunque representa avances, evidencia lo mucho que falta para alcanzar una verdadera equidad.
En Colombia, de los más de 7.200 oficiales activos en la Policía Nacional, apenas el 0,7 % son afrodescendientes, y solo dos han alcanzado los grados de coronel o teniente coronel. Así lo revela un análisis de la Corporación Colegio de Abogados Afrodescendientes, que evidencia la baja representación de la población afro en los niveles de poder y decisión, incluso dentro de las instituciones del Estado.
un recordatorio de la deuda histórica con los pueblos afrodescendientes y una oportunidad para reconocer su papel en la construcción de la nación.” agregó Mina
Finalmente, el líder señaló que, el concepto de raza, debe resignificarse desde la dignidad y la identidad, y que el racismo estructural sigue siendo una barrera para la participación plena de las comunidades afro, indígenas y mestizas en la vida pública.
“El reconocimiento de nuestra diversidad no puede seguir siendo un acto simbólico o decorativo: debe traducirse en participación, representación y justicia”, aseguró Mina
Este 12 de octubre, la Corporación Colegio de Abogados Afrodescendientes invita a todo el país a reflexionar sobre su historia y a reconocer que la grandeza de Colombia está en su pluralidad, su color y su diversidad cultural.
Honremos la memoria de quienes abrieron camino y sigamos construyendo una nación donde la igualdad no se proclame y se viva. Porque Todos Somos Colombia.

