El anuncio llegó desde París, pero la historia comenzó en Medellín. Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda, se convirtió en el primer colombiano en ser incluido en el BoF 500 dentro de la categoría Catalysts, un reconocimiento que destaca a quienes actúan como conectores y agentes de cambio en la moda global.
El reconocimiento que hoy lo conecta con el radar global de la moda lo encontró en uno de esos momentos cotidianos que parecen insignificantes: haciendo mercado, en medio de la rutina… un instante simple que, de repente, se convirtió en el recuerdo de su vida.
Y es que la noticia trasciende lo personal. Detrás de este reconocimiento no solo está el recorrido de un líder, sino la historia de un país y de una región que han trabajado por más de tres décadas para llevar su talento, creatividad e innovación al escenario internacional.
Esta entrevista explora ese viaje: el propósito que guía a Sebastián, los retos de liderar el Sistema Moda latinoamericano y la visión de futuro que lo proyecta como un símbolo de transformación para la industria.
¿Cómo fue el instante en que te enteraste de la noticia?
En los días posteriores a Colombiamoda estaba descansando, recargándome y haciendo balance de lo que había pasado. El equipo comenzó a llamarme con insistencia; pensé que había algún problema serio. Estaba en el supermercado cuando me dieron la noticia. Me puse frío, me dio un escalofrío que no me bajó en dos horas. Fue un momento muy bonito.
¿Cuál piensas que es la virtud que te ha ayudado a llegar hasta aquí?
Yo diría que la cercanía. La cercanía con las personas, con los empresarios, con el equipo. Esa cercanía me da la capacidad de escuchar, de entender las necesidades del otro y traducirlas en acciones que sumen valor. Puede sonar cliché, pero la cercanía y la escucha son virtudes muy poderosas y hoy se están perdiendo. También diría que la visión global: aprender de lo que pasa en el mundo para implementarlo en casa.
¿Cómo conectas la industria de la moda con tu propósito de vida?
Pasé por varias industrias —chocolates, flores, química—, pero en Inexmoda encontré algo distinto: la oportunidad de ayudar a otros a cumplir sus sueños a través de la moda. Es una industria donde se mueven tantas pasiones, historias de resiliencia y de bienestar para familias enteras. Ver la moda desde esa orilla me hizo aferrarme a esta industria y encontrar en Inexmoda mi lugar. Hoy trabajo en lo que me apasiona, y eso es un privilegio enorme.
Llevas más de 13 años en Inexmoda. ¿Cómo ha evolucionado tu visión de las marcas colombianas?
He recorrido el sector en municipios, ciudades, países y ferias. Hoy estamos en un momento histórico: nunca había visto tanta efervescencia de marcas emergentes con un nivel global tan importante. La mayor evolución del Sistema Moda ha sido ese auge de talento con proyección internacional.
¿Qué ha sido lo más retador en tu rol?
El mayor reto fue la adaptación de Colombiamoda a la virtualidad en pandemia. Estaba solo en mi casa, con mi perro, trabajando horas y horas porque sabía que era cuando más me necesitaban. Un día, con un papel y un lápiz, bosquejé lo que podría ser la feria digital. Al día siguiente lo revisamos con el equipo y de ahí nació la edición 100% digital. Fue un contexto difícil, pero salimos adelante. Ese ha sido el reto más grande.
¿Qué sueño tenías para Inexmoda que hoy ya es una realidad?
Que Inexmoda fuera un jugador global. Que tuviera impacto en otros países, que atrajera a compradores y medios internacionales. Hoy eso es una realidad: tenemos más ferias, más eventos, incluso operación en Estados Unidos.
¿A quién has sentido cerca en este proceso?
No puedo hablar de una sola persona. Todo lo que hemos logrado es gracias al equipo, que siento como una familia. También es fundamental la Junta, que nos da norte y claridad. Me hace feliz trabajar con personas de tanta calidad humana.
¿A quién dedicas este logro?
A mis papás. Ellos son la base de lo que soy. Me habría encantado que mi padre viviera este momento conmigo, pero sé que siempre estará presente. A ellos les dedico este logro, porque si volviera a elegir, escogería los mismos padres y la misma vida.
¿Cómo ves el Sistema Moda latinoamericano en diez años?
Lo veo enfocado en la hiperespecialización y la diferenciación. Esa será nuestra fortaleza para competir en el escenario global.
En este momento especial vas a vestir marcas colombianas. ¿Por qué?
Porque quiero mostrar la potencia y el talento colombiano. Mostrar que estamos de moda y que tenemos la capacidad de hacer productos que exaltan nuestra latinidad en un lenguaje global.
¿La moda colombiana es…?
Lujo accesible y especialización.
Con esta inclusión en el BoF 500, Sebastián Díez no solo escribe un capítulo en su carrera, sino que abre un nuevo camino para el Sistema Moda latinoamericano, que hoy mira al futuro con orgullo, identidad y ambición global.



