“La promoción de los derechos laborales, el fortalecimiento de la inspección del trabajo y la construcción de espacios de diálogo social, contribuyen a una democracia más inclusiva, resiliente y equitativa”, afirmó el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, durante la apertura del curso ‘Normas internacionales del trabajo en un mundo laboral en transformación’.
El evento, organizado por la Oficina de la OIT de los Países Andinos y la Corte Suprema de Justicia, reúne en la Universidad del Rosario a jueces, juristas y docentes de América Latina para reflexionar sobre la aplicación judicial de las normas internacionales del trabajo y fortalecer las capacidades institucionales en la región en temas como digitalización, transición justa y nuevas formas de trabajo en plataformas, entre otros.
Durante su intervención el ministro enfatizó que las normas internacionales del trabajo no son solo textos normativos, sino instrumentos que orientan la formulación de políticas públicas, fortalecen el diálogo social, inspiran decisiones jurisprudenciales y contribuyen a resolver conflictos laborales.
“Con base en los estándares de la OIT construimos paz laboral”, agregó.
El ministro Sanguino anunció que en las próximas semanas radicarán ante el Congreso los Convenios 102, 187 y de Gente de Mar para su ratificación.
“Colombia es reconocido mundialmente por la ratificación y aplicación de convenios y recomendaciones de la OIT; de hecho, ya ha ratificado 62, a los que se suma el Convenio 190 sobre el trabajo libre de acoso y violencia”.
Por su parte, el director de la Oficina de la OIT para Países Andinos, Ítalo Cardona afirmó: “Ojalá todos los países de la región logren lo que consiguió Colombia con su Reforma Laboral, no solamente por los contenidos de la norma, sino porque consiguió que toda la sociedad, más allá de los jueces, la academia o el gobierno, hablaran sobre derecho laboral”.
El encuentro también contó con la participación de la presidenta de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, Clara Inés López Dávila, magistrados de la Sala de Casación Laboral y la rectora de la Universidad del Rosario, Ana Isabel Gómez.

